Plegarias al más allá
Otro dia más ha llegado y se ha marchado en el universo de nuestra empresa. Otra vez una batalla sin victoriosos ni perdedores. Otra jornada de ineficacia y frustración.
Creo que a los emprendedores con mi personalidad, pese a que tienen ideas brillantes e imprimen un esfuerzo sobrehumano en lo que hacen, nos pesa demasiado el mando y tendemos a debilitar la fuerza de nuestro bastón. Quizá nos inclinamos demasiado hacia la complacencia, ya sea para nosotros o para los que tenemos en nuestro entorno.













