Diseño y desarrollo web
Son muchas las empresas hoy en día dedicadas al diseño web pero, ¿qué clase de oferta puede ser más rentable para según qué negocio?
Muchos nuevos emprendedores necesitan lanzar su presencia en Internet, pero carecen del tiempo, los recursos, o incluso de los conocimientos necesarios para hacerlo. Por ello, suelen recurrir a terceras personas o empresas para realizar esta tarea, con toda su ilusión y ganas de comenzar, para de pronto toparse con numerosos problemas: la inexperiencia del sector, plagado de personas que creen saber crear una web; la sobrecarga de trabajo en empresas con buenas capacidades pero mala distribución de recursos; la falta de entendimiento entre ambas partes, y toda una lista de sucesos similares.
Por supuesto, Santander (Cantabria) no es una excepción. Pese a no ser una ciudad de carácter verdaderamente industrial o tecnológico, siempre existirá la necesidad de personas que orienden su vida profesional hacia el diseño y desarrollo web, aunque se vive una extraordinaria sequía en lo que a verdaderos profesionales se refiere.
La accesibilidad, esa gran olvidada. El diseño estudiado en base al sector de la empresa que representa, ha pasado a la historia. El correcto maquetado, siguiendo los estándares del W3C, nunca se supo de él.
¿Qué sucede en nuestra ciudad? ¿Qué sucede en España en general? ¿Es una carencia personal de los profesionales que se aplican en éste sector, o es un fenómeno socioeconómico autoinducido?
Francamente creo que la base del problema es social. El desprestigio de los profesionales informáticos en la España moderna, unido a la cada vez más pobre formación en aspectos básicos de Internet en facultades y centros de estudios, está llevando a una perdida cada vez mayor de las capacidades de elaboración de proyectos de calidad del sector.
No deja de ser una lástima que esto se mezcle con otro factor decisivo: la falta de profesionales cualificados para lidearar a los equipos de diseño y desarrollo, especialmente en puestos directivos encargados de la toma de decisiones, comienza a acabar con la poca eficacia y confianza de entre las empresas dedicadas al diseño y desarrollo web.
La solución a un problema tan critico está lejos de alcanzarse, especialmente por la dificultad inherente de convencer a la sociedad de la necesidad de poseer curtidos informáticos, y esto pasa antes de nada por aceptar la profesionalidad de estos profesionales y asimilar su importancia y relevancia. Mientras se siga despreciando la profesión y los estudios informáticos, degradandolos a una ingeniería de segunda categoría, no habrá salida definitiva.













