Superar la fase startup
Tras leer un interesante post en el blog de Marek Fodor sobre el momento en el que una empresa supera la fase startup de su historia, he decidido publicar no solo un enlace a su entrada si no rematarlo con algún comentario personal sobre lo que en él escribe.
Para empezar, aplaudo uno de los puntos que considero esenciales y que personalmente resaltaré, además de añadir algunos comentarios por mi parte:
“Los fundadores pueden no estar en la oficina durante varios dias y la empresa sigue funcionando igual (o mejor:-) que con ellos presente.”, Marek Fodor
Olé. No puedo más que darle la razón en éste punto. A veces un fundador o gerente tiene sus momentos off, donde pierde la concentración, sucumbe al estres o incluso cae enfermo, y necesita un descanso fuera de las oficinas, incluso para trabajar desde casa o para escapar a la opresora rutina.
Muchos emprendedores cometen un clásico error: situarse a ellos mismos como el activo más importante de su empresa, ya sea voluntaria o involuntariamente. A veces es preciso rodearse de elementos que puedan mejorar o potenciar nuestra empresa incluso aunque asistamos religiosamente cada día al trabajo. Esto es una garantía que puede asegurar la correcta realización del trabajo pase lo que pase.
Por supuesto un autónomo no puede siempre soportar esta clase de lujos, pero para un joven empresario puede ser un valioso punto a recordar, pese a que en los inicios de su andadura pueda ser algo inalcanzable.














Y es que el mundo está plagado de desconfianza e ingratitud, y por mucho que intentemos ser buenas personas o apoyarnos los unos en los otros, al final estamos solos en esta clase de situaciones. Querido emprendedor: por mucho que te esfuerces en ser una persona comprensiba con los que rodean tu negocio, ya sea por dentro como por fuera, nunca obtendrás a cambio lo mismo. Todos los seres humanos son, en esencia, exáctamente eso: humanos.